La dependencia emocional en perros15 min. de lectura

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En este artículo hablaremos de dónde puede venir la dependencia emocional en perros que algunos perros tienen hacia nosotros. Esto repercute en la aparición de la ansiedad por separación.

Y –antes de nada– veremos cómo detectar cuando realmente estamos hablando del síndrome de ansiedad por separación y cuando simplemente tenemos mal acostumbrado al perro.

Quiero concienciarte de la gravedad de este problema, y darte herramientas para solucionarlo.

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¿Qué es la dependencia emocional?

perro negro triste porque se ha quedado a solas y esta ansioso

Es un problema mucho más grave y complejo de lo que parece. No es como si el perro simplemente se pusiera “un poco nervioso”. Realmente sufre cada segundo a solas, y si eres un poco sensible al bienestar animal a ti también te afecta (te aseguro que mucho).

Estamos hablando de una emoción muy fuerte en el perro, que está fuertemente marcada por la tendencia natural del perro a querer vivir en un grupo, como animal social que es.

El perro está así –muchas veces– por haber recibido un tipo de educación altamente sobreprotectora. Un error en todos los sentidos.

Este síndrome es una de las causas principales de muchísimos abandonos en todo el mundo –aparte de que el dueño sea un ignorante–. Y de hecho es una de las principales causas para visitar a un etólogo.

Un perro –sobretodo de cachorro– necesita aprender cómo va a ser el mundo donde vivivá. Esto lo aprende a través de la socialización durante toda su infancia.

Si durante su infancia lo único que se le da al perro es alejarlo de los peligros y estar todo el día con él, el perro entenderá que lo normal es que estén por él TODO EL DIA.

Y ahí empiezan los malentendidos y los problemas, que pueden desencadenar en dependencia emocional. Y si encima, el dueño intenta cubrir sus carencias emocionales con su perro… la dependencia ya es mutua.

Esa dependencia lleva a no poder tolerar la situación de soledad, aunque sea por un breve instante. Es un sinvivir enfermizo con el que habría que acabar cuanto antes. Y lo más gracioso, es que podemos haberlo generado nosotros por puro egoísmo.

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Causa nº1: Sobreprotegemos demasiado

perro gracioso con dependencia emocional dejado solo en casa

En la educación está el origen

Si, empiezo fuerte hoy

La tendencia actual en la educación de nuestros perros, sobretodo en según qué ámbitos, está en proteger al perro de todo cuanto lo rodea.

Viven en una burbuja, y no se los deja interactuar correctamente con otros perros en la calle. Irónicamente, luego se los suelta en el parque sin asegurarnos de que no hay perros problemáticos que les puedan causar un trauma. Cosas nuestras.

Esta sobreprotección no sólo da al perro una visión errónea de cómo es el mundo desde que es pequeño, sino que además no lo prepara para la vida adulta.

No siempre será un cachorrito adorable, y la etapa de socialización que debe pasar no será tan natural como solía ser antes, cuando los perros no nos preocupaban tanto.

Esto hará que el perro desarrolle mucho menos sus habilidades sociales. O incluso que no las tenga en absoluto –como en el caso de muchos border collie— .

Puede adoptar una postura pasiva durante su infancia que se alargará toda su vida, ya que se lo han dado todo masticado. Cuando se enfrente ante el mundo real, cuando sea adulto y le presenten a otro adulto no sabrá cómo reaccionar.

Al tener esa comodidad en su infancia, desarrollará una dependencia a sus dueños sobreprotectores, que siempre estarán dispuestos a ayudarlo –en teoría–.

Obviamente, la dependencia repercutirá en tener una autoestima y confianza en sí mismo muy bajas. Aparte de no tener habilidades sociales, el perro será muy pesimista en cuanto a su reacción ante situaciones de ese tipo.

Rehuirá las situaciones complicadas en vez de enfrentarlas. Estaremos ante un perro con indefensión aprendida. Aprenderá que debe reaccionar agresivamente ante otros perros porque no sabe otra forma de hacer que se alejen. No sabrá lidiar con la relaciones sociales, y tendremos a un perro problemático en potencia.

Es decir, la sobreprotección no sólo puede provocar ansiedad por separación, también perros agresivos. La educación es un todo.

niños y perros son iguales

Las razones de la sobreprotección

Cuando no sabemos, tenemos miedo. Eso es normal. Es algo natural querer proteger a nuestros pequeños, sean animales o humanos.

Pero hay un límite para todo: hay personas que no están emocionalmente listas para tener un perro. Ya sea porque tienen ciertas necesidades emocionales sin cubrir o porque acaban de perder a un perro querido y están en plena fase de duelo.

Tendría que haber cierto control sobre ese tipo de gente.

Esta poca previsión a la hora de tener un perro genera problemas que se ven claramente a largo plazo. Si el dueño no está bien, pasa lo siguiente:

El dueño utiliza al perro como tirita emocional y se vuelve emocionalmente dependiente del perro. Lo que empeora más las cosas, es que muchas veces el perro le corresponde.

Aunque no es la única posible causa, de ahí nacen muchas dependencias en el perro –si no la mayoría– que luego pueden desencadenar en la famosa ansiedad por separación.

Si el dueño es dependiente, el perro lo acabará siendo. Por muy bonitos que sean los lazos emocionales con nuestro perro hay que tener siempre un límite.

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Mi experiencia con perros dependientes

Descubriendo el pastel

Voy a hablar desde mi experiencia cuidando perros en mi residencia canina. Estate atento, porque he convivido con muchísimos tipos de perros.

bonita relacion entre dueño y perro

Yo soy de los primeros a los que les encanta estar con los perros. Acariciándolos y permitiéndoles toda clase de payasadas.

Cuando acaban de llegar a mi casa normalmente están extrañados y ansiosos. Lo lógico porque no me conocen y soy aún un desconocido. Para remediarlo me suelo quedar el primer día entero con él y evito salir de casa. Tengo mucha paciencia con ellos porque lo entiendo.

Pero cuando veo que el perro ya está tranquilo –e incluso durmiendo– puedo decidir irme, aunque sea un momento. A hacer mis cosas.

A ver, es comprensible: no puedo estar todo el día jugando, la residencia no da de comer. Y aunque no fuera así, hay momentos que necesito un poco de intimidad. Soy humano.

Es entonces, querido amigo, cuando todo sale a la luz.

Se manifiestan todos los problemas emocionales de dependencia emocional que el perro ha ido arrastrando durante su educación y llevaba dentro suyo. Te preguntarás cómo, ya va… ¡no seas impaciente!

Cómo es un perro con ansiedad por separación en el día a día

Los perros más dependientes, suelen reaccionar mal al “ahora vengo“, aunque te vayas un momento al lavabo y les prometes que volverás. Ves claramente que el perro empieza a sufrir desde el primer segundo:

Lloriquea, ladra, aúlla, muerde muebles, se mea encima.

Hace de todo para que vuelvas.

Daría su vida si fuera necesario.

(bueno, tal vez estoy exagerando un poco… en la mayoría de casos)

Y esto no lo hace sólo la primera vez que “has desaparecido” porque se piense que no volverás. No. Lo hace una y otra vez. Pase lo que pase.

Me he encontrado incluso casos en los que el perro empieza a lloriquear desde el primer segundo en el que pierde a su figura de seguridad de vista.

Es entonces, cuando empiezo a sospechar que el perro tiene ansiedad por separación

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¿Qué puedes hacer?

entrenamiento canino perro

Si eres dueño de un perro con problemas de ansiedad por separación escúchame bien.

CORRE POR TU VIDA

(Es broma, vuelve aquí)

Ahora en serio: jamás abandones a tu perro, y menos por un problema que le puedes haber provocado tú con tus miedos y egoismo.

En primer lugar, tienes que tener muy clara una cosa. Este es un tipo de situación que no se puede permitir. No puedes dejar que se siga prolongando.

Igual que a un niño no le permitiríamos pasarse el día literalmente exigiendo nuestra atención –aunque, obviamente, le dedicaríamos tiempo si somos mínimamente humanos– a un perro tampoco. No puedes dejar que domine tu vida.

Hay perros –como personas– que no saben cuándo parar. Nunca tendrían suficiente de ti. Si por el perro fuera, no harías nada más que acariciarle la cabecita todo el día. Somos amigos, no esclavos.

Voy a ser muy claro con esto: cuando estamos hablando de un problema así hay que ponerse bordes.

Si el perro no conoce un límite hay que marcárselo. Pero igual como haríamos con un niño pequeño.

vinculo emocional con perro

Los límites se pueden marcar de muchas formas. Jamás debemos recurrir a pegar al perro y menos en situaciones tan estresantes como esta.

La clave

Ante esta dependencia, lo que debemos hacer es ser firmes y coherentes desde el principio. Si nos derretimos perderemos toda credibilidad.

De lo contrario, el perro sabrá que nos puede manipular y se pensará que no hay ningún limite para él, dejará de respetar nuestro espacio personal. Y es cuando será invasivo.

Para eso sirve el enfado, y por eso es que debemos marcarle unos límites.

Cuando a mí me llega un perro de este tipo y me avisan de que tiene este tipo de problema, lo primero que hago es mentalizarme. Tengo varias estrategias para acabar con el problema. Pero depende de la situación.

Por ejemplo: si me voy un momento y el perro empieza a lloriquear, puedo no hacerle caso. Ignoro sus exigencias. En todo caso me podría acercar cuando se calma.

Pero eso no siempre funciona. Sobretodo si es un problema emocional de verdad y no un aprendizaje. Y aprenderás a ver el matiz.

dependencia emocional en perros porque su dueño esta estirado

Diferenciar entre emoción o aprendizaje

Es posible distinguir entre las causas de una ansiedad por separación, y no es ningún secreto. Aunque sea un tema complejo.

Un perro que lloriquea todo el rato puede estar haciéndolo por una mala costumbre. Puede “fingir” porque –aunque realmente quiere tu atención– podría evitar ponerse pesado. La conducta no le sale “sin poder evitarlo“, se podría decir.

Si a un perro le pides que se calle firmemente y lo hace, y al cabo de un rato lo ves tumbado tan tranquilo, durmiendo o jugando, lo más probable es que esos lloriqueos eran para llamarte la atención, eran un medio para un fin. Lágrimas de cocodrilo. Manipulación. Teatro.

Por otra parte, si por mucho que le ordenas al perro que se calle cuando te alejas, este no lo hace. O, por el contrario, aumenta sus quejidos… puede ser por dos razones:

  1. El perro es más listo de lo que parece: Sin querer, estamos reforzando su conducta. En el pasado ya ha aprendido a reaccionar a su dueño de esta forma y ha conseguido lo que quería insistiendo un poco.
  2. Hay un problema de verdad: El perro necesita atención, aunque sea emocionalmente negativa. Es decir, el perro tiene una necesidad de atención sin cubrir tan grande, que aunque le riñas el perro te pedirá más.

Por ambas razones no serviría de nada ignorar al perro, este seguiría insistiendo. En realidad, es posible que las dos razones anteriormente mencionadas se alimenten mutuamente.

Entonces es cuando sospechamos que la ansiedad por separación es real, que no se trata de un teatro.

Aunque en realidad, si el perro no rompe muebles por aburrimiento sino por puro estrés causado por el síndrome, no puede evitar sentirse así –por mucho que se lo ordenes– y sufre al hacer lo que hace…

…entonces es ansiedad de verdad.

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Soluciones a ansiedad por separación en perros

perro sin ansiedad por separacion

No hay una panacea para “curar” la ansiedad por separación. Si fuera tan sencillo, este artículo no existiría. Sólo habría una pregunta y una respuesta rápida para que salieras de aquí con la solución. Pero se puede tratar y hacer que desaparezca.

Todo depende del contexto y de las causas de cada caso concreto. Una ansiedad aprendida se soluciona mucho antes que una que ya afecta emocionalmente al perro.

Hablaremos de los dos tipos de reacción al quedarse solos, y su solución:

Soluciones al problema de aprendizaje

Si el perro ve que las lágrimas de cocodrilo no funcionan, y no solo eso, sino que nos enfadamos y le damos premios cuando se queda callado, desechará esa estrategia.

A esto se le llama contracondicionamiento. Básicamente, hacemos que el perro aprenda todo lo contrario centrándonos en qué conducta queremos premiar. Si somos un poco coherentes, será raro que tu perro vuelva a lloriquear para tener tu atención.

Eso sí, permítele estar contigo más tiempo para evitar que vuelva a las andadas. Todo este problema había empezado por algo, y no quieres arriesgarte a que vuelva a surgir.

Y –sobretodo– déjale que se exprese, aunque sea de otra forma. No me cansaré de decirlo: todo pasa por algo, hay que darles una alternativa saludable a las malas manías.

Como en vez de ladrar para pedir tu atención, mirarte fijamente o poner una pata encima tuyo. Y si estamos hablando de estar sólo en casa, puedes darles cosas para hacer. Como el kong, si sabes usarlos:

Aprende a preparar un kong clicando aquí

Haz más caso de su lenguaje corporal si quieres que deje de expresarse verbalmente (ladrando) ¡No es que ladre mucho, es que sabe que si no lo hace no lo escuchas!

Soluciones al problema de dependencia emocional en perros

En la cabeza del perro, que el dueño desaparezca es un mundo.

Como ya he dicho, la parte emocional es la más difícil de gestionar. No vamos a ser psicólogos del perro, pero podemos enseñarle habilidades emocionales.

Debemos enseñarle a ser más independiente. Que puede estar tranquilo y seguro sin nosotros. El perro tendrá que aprender a gestionar sus emociones.

Lo más sabio sería contratar a un especialista, un educador canino que nos pueda orientar ante este problema. Pero no escojas a uno cualquiera, escoge a uno que use el refuerzo positivo y sea empático con el perro.

Lo más seguro es que, a través de varias técnicas, el especialista le vaya demostrando al perro que “no pasa nada“. Que no había para tanto. Esto podrá ser dándole premios para “positivizar emocionalmente” el estar sólo, aunque el perro llore.

Cuando estamos cambiando emociones da igual la lógica el aprendizaje. No estamos trabajando conductas, sino emociones.

Le podríamos dar también opciones válidas donde desfogar sus emociones, como un mordedor (para los perros más mordedores, como el Pastor Belga Malinois), o un lugar donde hacer sus necesidades, si es de los que les da por orinar. Nada estará de más

Si además, le sumamos que el perro pueda mentalizarse –es decir– que el perro pueda preveer cuándo nos vamos a ir, la ansiedad interna se reducirá mucho.

Esto se puede lograr avisando al perro de que nos vamos a ir, con antelación suficiente. Ya que muchas veces esta ansiedad proviene del “no saber qué pasará” del pobre perro.

En situaciones mucho más graves –aunque estoy en contra– es posible que tengas que recurrir a fármacos o feromonas para complementar el aprendizaje emocional del perro y reducir los síntomas.

Otra herramienta que me gusta mucho y que actualmente estoy explorando es la aromaterapia en perros, pero de eso ya hablaremos más adelante.

Y así es como –poco a poco– podremos irnos separando, por períodos cortos ,sin que nuestro perro sufra malestar. Iremos ganándole terreno al problema y el perro finalmente dejará de sufrir un día. Siempre con paciencia y empatía.

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Nicolás Gutiérrez

Etólogo investigador y psicólogo, especializado en el perro y dedicado a la divulgación


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  1. Muy buen artículo. Me encanta que compartas tu punto de vista personal sobre la ansiedad en perros. Es de agradecer pk en internet solo encuentro copia y pega

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    • Oh, muchas gracias Jorge! Si te ha gustado el artículo sobre ansiedad por separación en perros estoy seguro que te molará lo que está por venir. Mientras tanto puedes suscribirte a la newsletter para no perderte nada.

      Algo que también puede ayudar mucho con los temas de dependencia emocional son herramientas como esta o utilizar las celdas para practicar la gestión emocional del perro estando en la misma casa.

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  2. Hola Nick!
    Me encantó tu artículo. Mi perro tiene una dependencia emocional muy grande, yo salgo y no deja de llorar, tiritar, correr por toda la casa. Mis padres tratan de calmarlo dándole cosas que le gustan pero los ignora. Cuando yo estoy en casa me sigue a todos lados incluso el baño! Si no lo dejo entrar llora. Yo sufro porque es un problema salir o irme de vacaciones, es mi culpa completamente ya que desde pequeño lo protegía demasiado y pasaba todo el día con el (era mi refugio ya que yo tenia depresion). No se si esto será reversible ya que tiene 7 años, es un posible pequeño muy muy nervioso.

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    • Hola Valeria, encantado de conocerte.
      Has aprendido que no hay que usar las mascotas como refugio emocional, y eso es muy valioso.
      Ahora, lo que te recomiendo hacer es ayudarte de profesionales que usen educación canina en positivo. Seguro que vuestra relación será mucho más sana si aplicas adiestramiento, créeme. Si tienes cualquier duda sobre qué tipo de profesionales buscar en tu zona, te puedo aconsejar.
      Un saludo!

      Responder
  3. Hola Nick,
    necesito consejo porque mi perrita tiene un comportamiento que no quiero que se me vaya de las manos. Está con nosotros desde que tenía 3 meses, fue el mejor regalo de mi vida, ahora ya tiene dos años. Tiene dependencia hacia mí, aunque en general nunca le ha gustado estar sola. Vivimos en un adosado y desde el primer día ella duerme en la primera planta y nosotros en la segunda. Al principio costó un poco que se acostumbrara pero ha ha supuesto mucho problema hasta ahora. Ella siempre ha mostrado su enfado haciendo sus “cosas” en la cocina cuando, por ejemplo, en vez de sacarla yo por la noche la sacaba mi marido. El caso es que estaba más o menos controlado, pasaba las mañanas sola por el trabajo y el colegio de los niños o si íbamos a algún sitio donde no podía venir. Todo normal.
    El caso es que con el confinamiento estamos todo el día con ella y hemos ido para atrás en el tema de quedarse por las noches abajo, todas las noches se hace sus cosas e incluso alguna noche llora, y aunque me mantengo firme lo pasmamos mal las dos.
    Noto que cada vez es más dependiente, está pegada a mi constantemente he incluso tiene celos de los demás, nada agresivo, solo que si alguien se me acerca ella también hasta el punto de ponerse literalmente encima de mi cara. Lo extraño es que no es una perra especialmente cariñosa, las caricias no es algo que le agrade por ejemplo.
    no sé cómo hacer para evitar que vaya a más. ¿Me puedes aconsejar algo?
    Gracias de antemano. Elena

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    • Hola Elena, gracias por tu comentario.

      ¿En qué deduces que hace sus cosas en la cocina porque se enfada? Los perros no tienen ese “rencor” ni son “vengativos” en ese sentido. Se lo atribuímos nosotros. Probablemente paseando con tu marido está demasiado estresada y no hace apenas sus necesidades, dejándole con ganas de más cuando vuelve a casa. También puede ser porque no tenga buena relación con otras personas, algo que se podría solucionar con un poco de positivización y juego.

      Si está pegada siempre a ti, tienes que aplicar adiestramiento positivo. Esto quiere decir apartarla de ti por un tiempo cada día. No permitas que esté todo el día enganchada contigo, ya que la dependencia empeorará. Sacadla a pasear más a menudo y, sobre todo, que lo hagan otras personas que no sean tú. Su obsesión es tú, así que tendrá que empezar a ver que existen otras personas.

      Por lo que dices, tiene un apego inseguro hacia ti. No es bueno… haz lo que te he dicho anteriormente y la situación mejorará, aunque te recomendaría contratar a un profesional. Preferiblemente, de EDUCAN.

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  4. Hola Nick me ha parecido genial éste artículo. Me perro tiene 7 meses y desde el primer dia lo habiamos acostumbrado a quedarse solo cuando nos ibamos a trabajar o estudiar mi familia y yo. Antes de la pandemia del COVID-19, cuando salíamos, el perro solo nos miraba y nada mas. Pero ahora cada vez que alguien sale para hacer las compras, el perro llora e incluso bota lagrimas (por lo que leo en tu articulo, su conducta es reañ y no fingida), qué puedo hacer? Desde que comenzó la pandemia no lo sacaba mucho a pasear, por la cuarentena que dio mi gobierno, pero ahora si trato de sacarlo casi interdiario, pero aun sigue llorando, qué puedo hacer, no quiero que cuando termine la cuarentena y tengamos que volver a salir a nuestras labores, mi perro aulla fuerte todo el dia, por que vivo en condominio y los vecinos podrian hacer problemas

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    • Hola Carlos,
      Por lo que me comentas, tu perro está en una fase adolescente y estás a tiempo de evitar que se convierta en una costumbre. Cuando la situación cambia, a los perros les afecta mucho. Es probable que tu perro se adapte cuando volváis a la antigua rutina, pero te recomiendo que practiques la independencia con él.
      Fíjate en si tu perro os sigue por toda la casa y no se queda ni un momento a solas. Si es así, es dependiente. Para intentar ayudarle puedes hacer pequeños ratos en los que te aíslas de él. Tal vez te funcione estar en una habitación separada, aunque sean poco tiempo. Asegúrate de que cuando volváis a reuniros no hacer una gran fiesta, porque de lo contrario tu perro tendrá una gran expectativa y lo hará más impaciente.

      Tu perro tiene que re-aprender a estar solo, seguro que es solo eso.

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